La Rúbrica

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Vol. XIV · Núm. 833
Tecnología

CDMX mantiene vigilancia en más de 200 edificios con riesgo de colapso

Desde el sismo de 2017, las autoridades capitalinas han evaluado más de 6,500 inmuebles, manteniendo un monitoreo constante sobre aquellos que presentan daños estructurales graves.

Redacción La Rúbrica
Foto: xataka.com.mx

Desde el sismo de septiembre de 2017, la Ciudad de México ha llevado a cabo una labor exhaustiva de revisión estructural, alcanzando más de 6,500 edificios evaluados por las autoridades de protección civil. El objetivo de este esfuerzo ha sido determinar la seguridad de los inmuebles habitacionales y de oficinas frente a futuros movimientos telúricos, identificando aquellos que requieren intervención mayor o desalojo definitivo. A la fecha de hoy, el registro oficial indica que más de 200 construcciones presentan un riesgo latente de colapso, lo que obliga a las autoridades a mantener protocolos de vigilancia permanente en diversas demarcaciones.

Las alcaldías de Iztapalapa, Cuauhtémoc y Benito Juárez concentran el mayor número de inmuebles bajo observación, debido a la antigüedad de sus estructuras y a las condiciones del suelo en estas zonas de la capital. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil continúa trabajando en la actualización del censo, coordinando esfuerzos con especialistas en ingeniería estructural para clasificar los daños entre niveles críticos, moderados y menores. Esta labor permite priorizar la atención en los casos donde la integridad física de los residentes se encuentra comprometida.

El Gobierno de la Ciudad de México ha señalado que la estrategia actual se enfoca en la mitigación de riesgos y en la comunicación directa con los propietarios y habitantes de los inmuebles catalogados. A través de convenios de colaboración con colegios de ingenieros y arquitectos, se busca certificar que los trabajos de reforzamiento cumplan con las normas técnicas complementarias vigentes. Estas acciones son fundamentales para garantizar la resiliencia urbana en una de las zonas con mayor actividad sísmica del país.

Para los edificios que presentan un riesgo de colapso inminente, las autoridades han reiterado la necesidad de proceder con el desalojo y la restricción de acceso, priorizando siempre la vida humana sobre cualquier otro interés. Aunque el proceso de reconstrucción o demolición controlada ha sido complejo, las autoridades locales han enfatizado que el seguimiento a estos más de 200 inmuebles es una prioridad innegociable dentro de la política de protección civil de la capital mexicana. Se espera que en los próximos meses se intensifiquen las inspecciones en zonas con mayor densidad habitacional.

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