La Rúbrica

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Vol. XIV · Núm. 833
Tecnología

México ensambla servidores para inteligencia artificial pero enfrenta retos salariales

El auge de la IA en Estados Unidos impulsa la manufactura de hardware en México, aunque las diferencias salariales entre ambos países persisten.

Redacción La Rúbrica
Foto: xataka.com.mx

México se ha consolidado en los últimos meses como un nodo estratégico para la fabricación de infraestructura física necesaria para la inteligencia artificial. Mientras las empresas tecnológicas en Estados Unidos desarrollan algoritmos avanzados, la demanda de servidores, centros de datos y componentes de enfriamiento ha recaído en plantas industriales instaladas principalmente en el norte del país. Este proceso, que forma parte de la integración de las cadenas de suministro bajo el T-MEC, posiciona a México como un proveedor indispensable para la expansión de la capacidad de cómputo estadounidense.

A pesar del volumen de producción, persiste una brecha significativa en la valorización del talento humano. Mientras que las tareas de ensamblaje, pruebas de calidad y logística se ejecutan con alta eficiencia en territorio mexicano, el diseño conceptual, la arquitectura de los sistemas y los puestos directivos de mayor remuneración se mantienen en los centros corporativos de Estados Unidos. Esta división del trabajo limita el impacto económico directo en los salarios locales, consolidando un modelo donde la manufactura de alta especialización no siempre se traduce en un incremento proporcional en los ingresos de los trabajadores técnicos mexicanos.

La Secretaría de Economía y organismos empresariales han señalado que el desafío actual es transitar hacia una mayor integración de valor agregado. La propuesta de diversos sectores es fortalecer la capacitación técnica y profesional en colaboración con instituciones educativas para que los ingenieros mexicanos puedan participar en etapas de mayor complejidad técnica. Esto permitiría que el ecosistema nacional no sea únicamente un centro de ensamblaje, sino un actor con mayor peso en el desarrollo tecnológico regional.

Por su parte, el sector industrial continúa invirtiendo en la ampliación de naves industriales equipadas con tecnología de punta para satisfacer la demanda de los gigantes tecnológicos del norte. Aunque la inversión extranjera directa en este sector ha mostrado un comportamiento positivo, la discusión pública se centra en cómo retener una mayor parte de los beneficios económicos derivados de esta cadena productiva. La meta a mediano plazo, según analistas económicos, es elevar la competitividad laboral para que la especialización técnica mexicana sea reconocida con mejores condiciones salariales globales.

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